Tras un paseo de cara a los picos nevados de Chile, se llega hasta la estafeta postal más al sur del continente que a diario es visitada por unas 200 personas.

El Parque Nacional Tierra del Fuego, uno de los más bellos del país y una de las posibles Maravillas Naturales de nuestro territorio, alberga no solo paisajes de ensueño, sino también la estafeta postal más austral de América.

Es apenas otro atractivo que se suma a la inmensa lista de paradas obligadas para los turistas, que todos los días llegan por centenares a la dependencia del Correo Argentino, donde pueden adquirir el souvenir más preciado: una estampilla del Fin del Mundo.

La estafeta del Correo es el último bastión celeste y blanco antes de la Antártida y tiene la particularidad de atender en dos oficinas: una en Bahía Ensenada Zariategui y otra en Isla Redonda.

Estas líneas fueron publicadas en estos días por la Agencia Telam y reproducidos por algunos portales locales. Buscando algo más en archivos olvidados, encontramos una publicación del diario La Nación de agosto de 2004, en la que se escribieron estos párrafos como parte de una nota más extensa:

“Es una pequeña construcción de madera recortada sobre la vegetación frondosa de las lengas, los ñires y los coihues y, además, territorio de cormoranes, martines pescadores, carpinteros, cauquenes y garzas brujas brinda al viajero un encuadre memorable: el mar detenido, gris en primer término, más azul en la distancia, tres veces azul al coagularse al fondo; las montañas nevadas de la isla chilena de Navarino y más allá, en el horizonte, el sueño del infinito…

Aunque si en vez de paisajes, o como complemento, lo que busca el viajero es un poco de literatura, también la encontrará en los dominios de Carlos De Lorenzo: tiene algo de personaje de ficción; y en eso piensa uno cuando, en una pequeña dependencia que el propio cartero del fin del mundo llama ‘sala de las banderas’, donde exhibe trapos que le envían los visitantes desde sus naciones hay españolas, italianas, canadienses, catalanas…, oye al cartero relatar otras de sus empresas.

Cuenta De Lorenzo que para completar su aventura ha fundado la República Independiente del Reino de Redonda y que emite pasaportes aunque sea por divertimento.”

Fuente: Agencia Telam y Diario La Nación.