En una emotiva ceremonia, las autoridades del rompehielos ARA Almirante Irízar recibieron a bordo la imagen de la Virgen de Luján que estuvo en Malvinas, iluminando la huella de los combatientes argentinos, que fue llevada luego de la guerra a Gran Bretaña y, al cabo de 37 años, devuelta a la Argentina el 30 de octubre pasado.

Para la imagen es un regreso a los territorios abandonados por la fuerza cuando todavía humeaban los campos de batalla. La Virgen arribó país luego de una ceremonia en el Vaticano presidida por el Papa Francisco, donde los obispos castrenses de Argentina e Inglaterra intercambiaron idénticas imágenes, una real y otra réplica fiel de la Virgen de Luján.

Desde entonces la imagen mariana que trajinó Malvinas ha estado en constante peregrinación por todo el país. El 30 de diciembre arribó a Ushuaia y este viernes 10 fue recibida por autoridades de la Armada Argentina y del COCOANTAR (Comando Conjunto Antártico) en el muelle Orión donde permaneció atracado el rompehielos que zarpó hacia la Antártida.

Herederos de la Causa Malvinas y Excombatientes de Malvinas de Ushuaia trasladaron la imagen donde arribó a la planchada del Irízar acompañada por el capellán Pablo Caballero, los ex combatientes Conrado Zamora (57), Daniel Arias (57) ambos del CEMU, Centro de Combatientes de Malvinas en Ushuaia y por Carlos Raúl Cabrera y Martín Ortiz, hijos de veteranos.

Esa imagen es la misma que acompañó a nuestros solados y peregrinó a Malvinas el día 8 de mayo de 1982, que es el día de la virgen de Luján. Lo sorprendente es haber podido colocar la mano en el mismo lugar donde lo hizo el padre Martínez Torrens, 38 años atrás.
El sábado, cuando zarpó el Irizar, la virgen emprendió la primera peregrinación antártica por las 6 bases permanentes que Argentina despliega en el continente blanco.

El capellán castrense Luis Scrinzi será el encargado de llevar la imagen por las bases permanentes Orcadas, Carlini, Belgrano 2, Esperanza, Brown y San Martín como así también celebrar la misa con su imagen para las dotaciones de antárticos que ya están al tanto y reclaman su visita.

La presencia de la madre hace que el corazón se estremezca porque una madre lo único que hace es derramar amor”, dice Scrinzi y se expresa respecto de la soledad antártica: “Lo espiritual no está alejado de la realidad sino todo lo contrario. Todas las emociones se ordenan en lo espiritual, cuando uno se siente vulnerable tiene que apoyarse en lo espiritual”, enfatiza.

Los Hijos de VGM, denominados “Herederos de la Causa Malvinas”, estuvieron en todo momento custodiando a la Virgen malvinera y al momento de arribar a la planchada del Irízar, sentimos una enorme emoción y honor al tenerla con nosotros, fue una bendición para todos nosotros y para la comunidad Ushuaiense, los hijos y nietos de VGM, “Herederos de la Causa Malvinas”, son Carlos chino Cabrera, Andrea A. Cabrera, Rosana Rosoli, Belén Peñalba, Jonatán Boneti, Martin Ortiz, Antonella Cabrera, Candela Cabrera, Fabián G. Cabrera, Stella Latorre, Mariana Latorre, Verónica Latorre, Soledad y Carla Arjona, Luciana González, Fernanda Remolif, Daria Palacios y Natalia Torres.

Será la primera peregrinación de una virgen a la Antártida. “La Virgen Malvinera hará su primera parada en la base Orcadas, el primer establecimiento humano permanente en la Antártida, del cual este 22 de febrero se cumplen 116 años”, subrayó el comandante del rompehielos Almirante Irízar, Maximiliano Mangiaterra.

Por último los Hijos de VGM dijeron que “esta Virgen, que noblemente acompañó a los combatientes en Malvinas, llegará hasta el extremo de la patria, la base Belgrano 2, la más austral que posee la Argentina, en el sur del mar de Weddell sobre la costa Confín. Ahora además de Malvinera será una virgen antártica».