Una delegación del Club de Leones de Río Grande, encabezada por su presidente César Prost, Enrique ‘Quique’ Schoua, María Ester Konrad y la futura León María Rodríguez, se acercó a Estancia Cullen para entregar una campana a la Escuela Provincial N° 37 ‘Patricio O’Byrne’. Dicha campana fue recibida por la comunidad educativa encabezada por su directora Isabel Capua.

Así, la Directora, cuerpo docente, alumnos y padres prepararon un acto institucional incluido un cartel de agradecimiento al Club de Leones de Río Grande por este gesto que para la escuela rural es muy importante.

“La idea de conseguir esta campana nació de una charla de amigos donde estaba un profesor de la Escuela 37, Darío Oldenburg –con quienes somos amigos desde hace muchos años- y en esa reunión el profesor contó que la escuela tenía una campana muy chiquita y allí le comenté el compromiso del Club de Leones de que contará con una campana”, recordó el Presidente de la entidad leonística.

Agregó que durante un viaje con su esposa María Ester Konrad por la provincia de Córdoba, “pasamos por un lugar –en la zona de Embalse- donde se exponían artesanías y vimos la campana y nos dijimos: esta es la campana para la Escuela 37 que donará el Club de Leones de Río Grande”.

Finalmente César Prost confió que “para nosotros es muy lindo colaborar con instituciones; el Club de Leones se caracteriza por servir a la comunidad y esto también es parte de servir, ver a los niños y jóvenes emocionado por tener esta nueva campana, no tiene precio”.

Cabe destacar que al recibir la campana, el profesor Darío Oldenburg leyó un poema de María Elena Walsh sobre la campana, lo que emocionó a todos los presentes.

“La campana llama no solo a la recreación sino también a la responsabilidad”

“La campana llama no solo a la recreación sino también a la responsabilidad”, observó la directora Isabel Capua.

“Estamos muy agradecidos con el Club de Leones de Río Grande que nos ha donado esta campana, es un símbolo de la escuela y no debe faltar nunca; es un símbolo de alegría, de trabajo y de responsabilidad”.

Explicó que “esta escuela ya tiene 26 años de vida a instancias de la familia O’Byrne. Estamos a 150 kilómetros de Río Grande, tenemos tres niveles: Inicial (con una alumna de 5 años), Primario (con Cuarto y Quinto Grado) y Secundario (con alumnos de Segundo a Sexto Año)”.

Consultada sobre las materias que imparten, la profesora Isabel Capua destacó que “los chicos tienen la currícula completa; todos los días vienen los profesores a dar clases, los martes viene el profesor de Educación Física, los miércoles el profesor de Música, Tecnología y Plástica y también la profesora de Construcción de Ciudadanía, los jueves viene la profesora de Inglés quien enseña en los dos niveles, primario y secundario y asimismo los profesores de Ciencias Naturales y así los profesores organizan sus horarios porque nos queda muy lejos Río Grande, 150 kilómetros, solo San Sebastián está más cerca, unos 60 kilómetros”.

La Isabel Capua destacó el esfuerzo que hacen los docentes para ir a enseñar a esta escuela rural. “Hacen 300 kilómetros en los días que vienen a impartir clases”.

Cabe destacar que dichos docentes vienen por sus propios médicos, aunque el Estado provincial colabora con el combustible.

La propia Directora asiste a Cullen los lunes muy temprano y regresa a Río Grande los viernes a última hora, siempre acompañada por su mascota, una perrita llamada Molly.

“Los alumnos son todos hijos de peones de la Estancia, vienen desde muchos lugares, incluso de Corrientes; tenemos egresados que también vinieron a este acto para recibir la campana, hemos invitado a toda la comunidad, ya que cada acontecimiento es muy importante para todos nosotros”.

“La escuela tiene jornada completa; el Gobierno provincial nos envía los alimentos que son distribuidos a las familias, cuando hacemos algún agasajo cocinamos todos, con comidas especiales como les gusta a los chicos. No tenemos personal POMyS porque el convenio de creación del establecimiento educativo, es el Administrador de la Estancia el encargado de la limpieza de la escuela”, explicó la Directora.

Visita al vivero

La comitiva del Club de Leones aprovechó para recorrer con la Directora de la Escuela el huerto que tiene la institución, donde siembren lechugas, tomates, perejil, espinaca y otras verduras, las que se utilizan para preparar las comidas para los alumnos y también se distribuyen entre las familias que trabajan en la estancia.

El cuerpo docente

Además de la Directora, Isabel Capua, integran el cuerpo docente el Tutor Darío Oldenburg, Valeria Bianchiman, profesora de Matemáticas, Yanet Barrientos de Nivel Inicial, Anahí Zárate Maestra de Sección, Agustín Cárcamo Música, Tecnología y Plástica, Martín Silva, Educación Física; Yésica Santana de Inglés. Todos estos docentes del Nivel Primario.

En el Nivel Secundario son Jorge Beltrán, Mirtha Coitiño, Javier Larocca y Florencia Ojeda

“El compromiso docente es encomiable, todos colaboramos y ayudamos en todo, porque es una comunidad”, destacó finalmente la Directora de la Escuela.

Así, la Directora, cuerpo docente, alumnos y padres prepararon un acto institucional incluido un cartel de agradecimiento al Club de Leones de Río Grande por este gesto que para la escuela rural es muy importante.

“La idea de conseguir esta campana nació de una charla de amigos donde estaba un profesor de la Escuela 37, Darío Oldenburg –con quienes somos amigos desde hace muchos años- y en esa reunión el profesor contó que la escuela tenía una campana muy chiquita y allí le comenté el compromiso del Club de Leones de que contará con una campana”, recordó el Presidente de la entidad leonística.

Agregó que durante un viaje con su esposa María Ester Konrad por la provincia de Córdoba, “pasamos por un lugar –en la zona de Embalse- donde se exponían artesanías y vimos la campana y nos dijimos: esta es la campana para la Escuela 37 que donará el Club de Leones de Río Grande”.

Finalmente César Prost confió que “para nosotros es muy lindo colaborar con instituciones; el Club de Leones se caracteriza por servir a la comunidad y esto también es parte de servir, ver a los niños y jóvenes emocionado por tener esta nueva campana, no tiene precio”.

Cabe destacar que al recibir la campana, el profesor Darío Oldenburg leyó un poema de María Elena Walsh sobre la campana, lo que emocionó a todos los presentes.