Este domingo a la madrugada nos dejó otro grande de la cultura, el poeta Julio José ‘Mochi’ Leite. Al igual que Rubén Baliño y Walter Buscemi, Leite es otro de los grandes artistas que generó una profunda influencia en las últimas tres décadas en la cultura fueguina.
Julio Leite nació en Ushuaia en 1957 y vivió en Río Grande, Punta Arenas (Chile) y también alguna vez fue policía en la Provincia de Buenos Aires. Entre sus obras más importantes se encuentran ‘Primeros fuegos’, ‘Bichitos de luz’ y ‘Piedrapalabra’.
A fines de agosto de 2018 se le rindió un homenaje en el marco del Programa ‘Valor Local’, después de haber presentado su último trabajo, un libro de poesías llamado ‘Antología Pertinaz’, de la colección CONFINES que cuenta con ilustraciones de Mónica Alvarado y el auspicio de la Municipalidad de Río Grande.
‘Mochi’ Leite es tío del profesor Javier Omar Vidal, director del Ballet ‘Karyén Keyuk’ de Río Grande y su partida conmocionó hondamente también al folklore fueguino.
El portal Poemas del Alma rescata que “en su poesía podemos encontrar los vestigios de un pasado donde no había dónde esconderse, ‘en esa Patagonia pelada, territorio de majadas’ y donde la voz es un territorio de huesos que busca, que sacude sus restos e intenta abrazar la ternura, la risa para arrancar esa melancolía que se cierne sobre ella, para fundir esas lágrimas que tienen el mismo sabor que el agua del mar.
La poesía de Julio te acerca, te vuelve cautivo y te susurra palabras llenas de colores, a través de los cuales la nostalgia se arrincona e intenta hacerse presente. Una voz que no podemos dejar de leer, que a través de la brevedad se anima a decir aquellas cosas para las que no existen palabras”.
Leite publicó los poemarios Cruda poesía fueguina (1986), Primeros fuegos (1988), Edad sol (1990, en coautoría con el poeta Oscar Barrionuevo), Bichitos de luz (1994), De límites y militancias (1996), Aceite humano (1997), Piedrapalabra (2003), Breve tratado sobre la lágrima1(2009) e Invocación (2011). Poemas suyos han sido incluidos en diversas obras y antologías, entre ellas: Segunda antología fueguina (1987), Literatura fueguina 1975-1995. Panorama (1998) de Roberto Santana, Cantando en la casa del viento. Poetas de Tierra del Fuego (2001 y 2015) de Niní Bernardello, y el Libro de lectura del Bicentenario 2 (Secundaria I, 2010) publicado por el Ministerio de Educación y Deportes (Argentina).
Su poesía forma parte del disco Patagonia. Canto y Poesía –que reúne a referentes del movimiento patagónico de música y poesía “Canto Fundamento”– y de los libros cerámicos instalados en Punta Arenas, Chile, a orillas del estrecho de Magallanes, que incluyen a otros autores latinoamericanos como Juan Gelman, Pablo de Rokha, Pavel Oyarzún, Ernesto Cardenal, Roque Dalton, entre otros.
Su obra
Libros de poemas publicados: Cruda poesía fueguina (1986); Primeros fuegos (1988); Edad sol (1990, en coautoría con el poeta Oscar Barrionuevo); Bichitos de luz (1994); De límites y militancias (1996); Aceite humano (1997); Piedrapalabra (2003); Breve tratado sobre la lágrima (2009); Invocación (2011); Antología Pertinaz (2018).
Emotiva despedida
En el cementerio local, un nutrido grupo de vecinos, entre familiares y artistas, se le dio el último adiós al poeta Julio José ‘Mochi’ Leite. Hubo muestras de cariño y sentidas palabras y canciones en su homenaje, este lunes cerca del mediodía.
Ya durante su velatorio, artistas de la ciudad de Ushuaia se acercaron a darle también el último adiós, incluso el artista Domingo Montes tocó algunos temas con su guitarra, en tanto otros artistas brindaron sentidas palabras.
El también poeta y cantante Freddy Gallardo compartió que “todos lamentan la partida de un poeta original, de un estilo lírico, recorrió todo su país y sobre todo, la Patagonia a la que él amaba mucho”. “Lamentablemente se nos fue, pero queda su legado, porque el ‘Mochi’ era casado con la poesía”, dijo Gallardo.
En tanto el guitarrista Domingo Montes recordó que “Mochi siempre fue muy libre, amaba la libertad. Tras transcurrir el primario y el secundario, comenzó a hacer su entrada en la literatura, en la Poesía sobre todo, conociendo a otros, haciendo conocer su trabajo y la primera publicación fue la obra ‘Cruda Poesía’ que ya los vislumbraba como un grande de las letras fueguinas y patagónicas. A partir de ahí comenzó una serie de publicaciones con el sentir y el decir que lo caracterizó, un poeta original que no tenía nada que ver con los otros poetas”.
La cantautora y locutora Leda Soto, integrante de la trova fueguina que tuvo una profunda gravitación en la cultura local, confió que “tengo una profunda tristeza y desolación, siento que me he quedado sola, siento un enorme vacío en el corazón que lo tengo destrozado por haber perdido a otros entrañables amigos que fueron como hermanos. Ellos han sido parte de mi infancia, de mi adolescencia, de mi vida adulta y de haber vivido tantas cosas hermosas con el ‘Mochi’ Leite, que era un poeta impertinente y rebelde. Él decía que ‘los poetas están para molestar e incomodar’. Mochi y Walter (Buscemi) fueron los pilares de la cultura fueguina, han dejado un gran legado que hay que continuarlo. Junto con Rubén Baliño éramos todos contemporáneos. Hoy nos quedan importantes referentes de las letras, ‘Mochi’ fue una persona de gran influencia, estuvo también en Provincia 23 escribiendo, tenía también un programa en Radio Nacional –Sopa de Letras- con el Freddy Gallardo, otro de los grandes que tenemos en la cultura fueguina, hizo su paso por la policía provincial, estuvo desparramando toda su poesía por toda la Argentina y en el exterior, asimismo participó en la Feria del Libro, tanto nacional como internacional y no tuvo el merecido homenaje que tendría que haber tenido, ese verdadero reconocimiento”, entendió Leda.
Finalmente dijo que “hoy vengo a despedir a un amigo que es parte de mi vida y lo hago con mucha tristeza. Se que él va a estar bien, un poco egoísta de su parte, porque ya no lo vamos a tener entre nosotros para reírnos con ese humos tan sarcástico y ácido que había que saber comprenderlo y que nos alegraba cuando estábamos con él, con esas salidas espontáneas que tenía”.
Estuvieron presentes muchos artistas fueguinos como Niní Bernardello, Domingo Montes y Leda Soto, amigos desde la infancia; el plástico Jorge Iasich –quien compuso murales con poesía de Leite-; Nicolás Romano, Roberto Santana, ambos escritores ushuaienses que escribieron sobre el extinto poeta, amigos como César Tello, Mónica Alvarado, Graciela Cosgaya, quien leyó una elegía compuesta en la misma noche y lo leyó como último adiós; entre otros.
Nota: Ramón Taborda Strusiat.